El final

La siguiente vez que quieras ser egoísta, la próxima vez, si realmente quieres que sea para siempre, busca un acantilado y, sin consultar al amor de tu vida, despéñate con el coche al más puro estilo de Thelma y Louise. Y no sientas ningún remordimiento, que solo era un coche.

Te espero

Te espero en todas las canciones, a un milímetro de tu boca, con la puerta entreabierta y apoyado en tu ventana. Te espero en las llamas de todas las hogueras, en todos los troncos que se convierten en ceniza. Te espero en el humo de mi cigarro, en cualquier cama deshecha. Te espero en mi... Leer más →

Listas inacabadas

Me he quedado con ganas de levantar tu falda una y mil veces más. De perderme entre tus piernas y sentir el calor de tu lengua. De morir en el país de las maravillas. Ansío verte salivar sobre la almohada, sobre mi espalda y que mis labios encuentren todos los recovecos donde besarte. Deseo ver... Leer más →

Las estaciones de los sueños

Armando tenía escritos más de mil textos que jamás publicó, solo su esposa había tenido acceso a ellos. Le gustaba, en sus ratos libres, plasmar sus ideas, pensamientos y ocurrencias por mero gusto. Para él, escribir; como leer, escuchar música o disfrutar de la compañía de sus seres queridos, eran su escapatoria a la rutina.... Leer más →

24 de junio

Que esta noche, con tus velas por hoguera, sigas volando alto y nunca, nada ni nadie, te bajen de las nubes. Que bailes siempre al ritmo del fuego de tus caderas, celebres cada día y jamás se apague tu sonrisa. Que los instantes te traigan todo lo que mereces y que lo que sobre se... Leer más →

Replantar

«Quid pro quo», pensó aquel árbol que, convertido en ataúd, se cobraba la venganza del hombre que lo taló y ahora descansaba entre sus restos.

Arrastre

La fauna y la flora acechan como maleza en los ahora El silencio ancla los días clavados en mi pecho, el arrastre de mis pies hacia el vacío del pasado. Fuerza de una pluma, agarre con mis manos desnudas la tierra ¡que me traguen las sombras!. No, mejor que bailen a mi alrededor. Respiro, aprieto... Leer más →

Silencio impuesto

¡Buenos días, María! —saludan al únisono las dos señoras. María responde con un gesto de asentimiento y una leve sonrisa a sus vecinas, continuando con su camino hacia el colmado. —Mírala, siempre tan maquillada, parece que sale a la calle solo para que la miren —dice Carmen bajando la voz. A sus 86 años aún... Leer más →

El espectro

Cuando nací, a mi madre le dieron el pésame, quizá como un preludio de mi forma de ver la vida sin temer a la muerte. Ese es el último día que mi madre vio a mi padre, pero yo no puedo decir lo mismo. La primera vez que volví a verle me esperaba en la... Leer más →

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑