Anuncio

Ayer me anunciaban desde la imprenta que se ponían en marcha las rotativas para que el próximo 28 de Noviembre —coincidiendo con mi cumpleaños— vea la luz mi primer libro: CUENTOS SIN RETORNO. Un proyecto de más de un año en el que, a través de microrrelatos y cuentos, muestro un recorrido por los distintos... Leer más →

Entrada destacada

El invento

34°23'44.0"N 132°27'13.0"E Extasiado, excitado o cualquier palabra que describiera una emoción entre signos de exclamación. Así me sentía cuando, después de leer la novela de H. G. Wells "The World Set Free", pude aplicar mis conocimientos físicos para patentar la fórmula . Al exponer mi idea a Albert no hubo forma de contener las ganas... Leer más →

La sábana

La niña no dejaba de agujerear la sábana con el punzón. Estiraba el tejido y, con un rápido movimiento de brazo, lo apuñalaba, esbozando una sonrisa. Era una acción casi armónica que repetía sin cesar. El sonido de la tela al resquebrajarse provocaba que sus diminutos ojos se abrieran en gesto de asombro. Clavaba la... Leer más →

El trabajo

Me encuentro a menos de dos kilómetros de distancia del blanco. Observo su figura encuadrada en el centro de la mira telescópica. El objetivo camina por la calle, sin ninguna sospecha que le haga intuir que mi rifle PGM 338 está apuntándole directamente a la cabeza. Al otro lado del cristal solo existe otro nombre... Leer más →

A Julio Anguita

Julio se nos ha marchado en mayo y, con él, una manera de entender la política que muchos de nosotros echamos de menos en la actualidad. El maestro de la honradez, la humildad y la coherencia —sin pelos en la lengua— ha sido derrotado por su propio corazón. La única forma que conozco de abandonar... Leer más →

Solamente abril

Abril se marcha como un tren sin pasajeros, como se envía una carta de amor sin remite, ausente, aliviado por el tiempo. Los días fueron más cortos de lo que auguraba marzo, pero con un regusto a la soledad que no se deja abrazar. No se permitieron los besos sin máscaras, ni hubo versos a... Leer más →

Nanorrelato en tiempos de virus

Acabo de leer que al doctor Jekyll le han dejado una nota en la puerta. Le invitan a abandonar su domicilio por el bien común. La nota estaba firmada por el único habitante de su casa, el señor Hyde.

WordPress.com.

Subir ↑