Manos

Me faltan manos para taponar esta herida que no deja de sangrar. Una de mis palmas se ocupa de cubrir mi boca, evitando vomitar mi enfado y los reproches que se me atragantan. Tragar sin masticar y guardarlo muy dentro. Escupir cuando no haya nadie cerca para no ensuciar, aliviando cualquier daño ajeno. Porque prefiero... Leer más →

Septiembre

Huele a septiembre cuando llueves. La vida se alborota en tu pelo sonríes miras el cielo contando amaneceres te giras y suspiras. Entonces, se dibuja un tatuaje con tu nombre en mi sonrisa.

El amor por Roy Galán

Tener miedo por si al decir lo que sientes la otra persona se asusta. Fingir que algo no te importa. Mostrar desdén, tener una estrategia, no escribir cuando quieres hacerlo. Querer quedar por encima, tener poder, una guerra fría. Si no me escribe, no le escribo. Protegerse, elevar una muralla, no comprometerse con el ahora.... Leer más →

Te esperé

Te esperé en todas las canciones, a un milímetro de tu boca, con la puerta entreabierta y apoyado en tu ventana. Te esperé en las llamas de todas las hogueras, en todos los troncos que se convierten en ceniza. Te esperé en el humo de mi cigarro, en cualquier cama deshecha. Te esperé en mi... Leer más →

Arrastre

La fauna y la flora acechan como maleza en los ahora El silencio ancla los días clavados en mi pecho, el arrastre de mis pies hacia el vacío del pasado. Fuerza de una pluma, agarre con mis manos desnudas la tierra ¡que me traguen las sombras!. No, mejor que bailen a mi alrededor. Respiro, aprieto... Leer más →

Huir

Cuando no duermo, sueño. Es más productivo. Un adiós puede ser un largo eco, un chasquido o el silencio. Los muertos no dan el pésame. Voy a escribir un poema con tus silencios, donde los versos midan tu ausencia y las rimas cuenten los días. Voy a borrar tu nombre de todas las hojas y... Leer más →

Solamente abril

Abril se marcha como un tren sin pasajeros, como se envía una carta de amor sin remite, ausente, aliviado por el tiempo. Los días fueron más cortos de lo que auguraba marzo, pero con un regusto a la soledad que no se deja abrazar. No se permitieron los besos sin máscaras, ni hubo versos a... Leer más →

Lemniscata

El infinito no son más que dos peces que se dan la espalda. Unidos por sus colas dibujan un analema para besarse. El lazo que desabrocha tu vestido. Sempiterno descanso del ocho. Un baile simplemente interminable.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑