Olvidarte a diario

Refugiarme en este este síndrome de Diógenes de tus recuerdos, sin cartas para poder jugar la siguiente mano y con sonrisa de póquer. Construyendo de nuevo mis trincheras, un muro invisible para no recibir asedios; para mirar por un pequeño agujero. No mostrar lo que soy, mis virtudes (también mis defectos). Las huellas de tus besos... Leer más →

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